Quiénes somos

La fábrica FAC de Cavaria, Italia
Los comienzos
En 1961, al cabo de 17 años transcurridos primero como obrero y después como técnico en varios establecimientos de construcción de máquinas cortadoras de embutidos, Corrado Lanza decide correr el riesgo y deja su empleo para emprender una actividad autónoma en Cavaria.
Mientras que su mujer Fausta y un par de obreros montan las cortadoras de embutidos en el laboratorio del sótano de casa, Corrado viaja con su moto con dos o tres máquinas de muestra bien atadas al portapaquetes para visitar tiendas del norte y del este de Milán donde consigue siempre buenos pedidos. De vez en cuando un amigo le deja prestado un coche pequeño que llena de cortadoras para alejarse hasta la región Veneto, otra buena fuente de nuevos clientes y pedidos
Esta técnica ver-y-vender de marketing termina pronto, ya que los pedidos empiezan a llegar también del extranjero. Uno de los principales y duraderos soportes del éxito, el boca a boca, se ha vuelto una fuente de nuevos mercados para las máquinas de Corrado. Ahora F.A.C. exporta más del 50% de sus productos en toda Europa, América del Norte y del Sur, Asia y Sudáfrica
La planta
En 1973 Corrado y Fausta deciden desplazarse a su primera verdadera fábrica, un edificio de 200 metros cuadrados al que pronto se le añaden otros 200, después otros 500 y después otros 1000 metros cuadrados más. Si bien la F.A.C. cuenta con terceros de confianza, su establecimiento de montaje de 4500 metros cuadrados y el depósito de 500 m² se han vuelto demasiado pequeños y se tienen que volver a ampliar.
La gente de F.A.C
F.A.C. está en las manos de una familia unida. Con una mirada al futuro, Corrado ha llamado a los miembros de su familia para que lo ayuden, enseñándoles el trabajo desde las bases. Ha sido una excelente escuela ya que la nueva generación va paulatinamente ocupándose de varios sectores (administración, marketing, personal, investigación, control de calidad, etc
